SEAL devora el escenario a su paso por madrid

22 de julio, JARDINES DEL BOTáNICO (MADRID)

El festival Las Noches del Botánico programaba a un artista con una trayectoria impecable y que no defrauda en sus directos. Seal ya no cumple los 53 y se muestra con una energía y carisma encomiables. En esta ocasión la muestra sí era para disfrutarlo de pie y bailar (a diferencia de Steve Vai hace unos días). Se agradeció el detalle. De nuevo un sonido impecable en el recinto, del que también se benefició Nora Norman, madrileña de adopción y que abrió excelentemente para el británico. Una buena voz soul patria para regenerar el panorama musical. A eso de las diez de la noche salía a escena el británico Seal a lo grande, interpretando su exitazo noventero Crazy. ¿Toda una declaración de intenciones o quería quitárselo de encima rápidamente? Pues igual las dos cosas, ya que el grueso del chou fue a golpes de soul y en plan íntimo. Seal ha sido agraciado con una voz prodigiosa y muy personal, seña de identidad que le valió muchos aplausos durante el concierto, sobre todo en temas como Prayer for the dying, Killer o Kiss from a rose en la recta final. Tuvo varios momentos para intimar con el público, especialmente en su recuerdo para las víctimas del atentado ese mismo día en Munich y lo loco que se está volviendo el mundo; y para recordar lo mucho que le gusta Madrid y su skiline (sic). De echo no tenemos muy claro si sabía dónde está Madrid, pues en varias ocasiones nos animó a cantar y dar palmas con un "ándale, Madrid". Igual la geografía no es lo suyo. También en un par de ocasiones paseó su imponente físico por las primeras filas y se dejó querer (y que le quisiesen, se insinuó en un par de ocasiones a alguna fémina). Está claro que ya son muchas tablas y le gustan los baños de multitudes, y no era mala la entrada en el Jardín Botánico de Ciudad Universitaria para tal fin. Nos hizo participar con su versión de Hall & Oates Sara Smile y, por desgracia, obvió en Madrid el Mad Worlda de Tears for fears que sí había venido tocando en fechas previas de la gira. Otra vez será. Pero lo suplió con un bis de lujo con Kiss from a Rose y Life on the dance floora para concluir, no sin antes presentar a sus músicos acompañantes que en esta ocasión eran solo guitarra y teclados/programaciones. Texto y fotos: GómeZ
REF: 12148 // Stock: .