LOS PUNSETES

26/05/2017. SALA REM, MURCIA

Punk. Provocación. Hieratismo. Mala baba. Esos son los apelativos que me vienen a la cabeza para definir a Los Punsetes, un auténtico rara avis en esto del mundo pop español, habitualmente refugio de un interminable pelotón de moñas, gente naif e inofensiva y otros subproductos de la falta de actitud. 

Eso fue lo que se pudo ver en su bolo de la REM. Una extraña performance en la que la banda no dirigió la palabra en ningún momento al público, mientras Arianna, su cantante, se mantenía inmóvil como una estatua en el centro del escenario, sin mover ni un solo músculo en la hora corta que duró el concierto. Durante la misma Los Punsetes interpretaron un repertorio de hits, entre el jolgorio del público, que bailaba en las primera filas mientras ellos permanecían completamente estáticos en escena, ejecutando las canciones al milímetro tal y como fueron grabadas. Todo, en definitiva, conformando una áspera y extraña experiencia, en el que unos sujetos carentes de toda imagen (en el caso de Arianna basada en el feísmo y lo grotesco)  y actitud desgranan un montón de salmos sobre odio, rencor y malos momentos, envueltos en melodías pop casi infantiles, que el público canta feliz. 
 

Extraño, raro, y diría que hasta poco satisfactorio. Sin bises, sin emoción, sin comunicación. Cualquiera podría decir que no tenían un buen día, pero esa es siempre su puesta en escena. Abiertamente prediseñada para molestar, negar lo esperado, y, en fin, provocar. Punk, finalmente. Valioso, haciendo de altavoz feliz de la frustración de los tipos que bailan abajo. Otra vuelta de tuerca de la subversión del guitarreo de 3 acordes. 

Foto: Diego Garnés

REF: 26/05/2017 // Stock: .