San Isidro se apunta a la Movida Madrileña

San Isidro se vistió de gala para rendir homenaje a uno de los movimientos más importantes de la historia musical en nuestro país, la movida madrileña de los 80s. El escenario del Wizink Center de Madrid presentaba un aspecto imponente donde tendrían cabida las actuaciones de algunos de los grupos más emblemáticos de la época y que pasaron por los escenarios de la legendaria sala Rock Ola. No se escatimaron en recursos y así el sonido fue perfecto durante toda la noche, especialmente con las bandas británicas que cerraban el cartel (The Stranglers y Echo & the Bunnymen). 
 
Corría el año 77 cuando los sonidos punk y rock progresivo copaban las salas nocturnas de la city madrileña. Fue entonces que unos DJs atrevidos y con el oído puesto en los nuevos sonidos que asomaban desde la pérfida albión comenzaron a pinchar "algo diferente" en la sala Rock Ola de Madrid, que a la postre se convertiría en el punto de referencia de la consabida Movida Madrileña. Y es que los DJs residentes Magín y Pepo comenzaron a pinchar bandas como los Stranglers, Echo & the Bunnymen, Roxy Music, Joy Division, etc. La sala estaba plagada de punks de crestas imposibles que se doblegaban con los nuevos y enigmáticos sonidos que aquellos dos DJs transgresores les proponían.  Poco tardaron los avezados e inquietos promotores de la época en ver el potencial de aquel movimiento y comenzaron a programar conciertos de esas bandas y que pasarían por el escenario de la mítica sala Rock Ola.
 
Y de repente nos plantamos en 2017 cuando todo lo que queda de aquellos días es un melancólico recuerdo resurgiendo de sus cenizas en una nueva reapertura de dicha sala. Son muchos los homenajes que se han rendido a aquellos días, pero ninguno tan espectacular como el que disfrutamos el pasado día 15 de mayo, en plenas fiestas de San Isidro (patrón de Madrid), donde la oferta cultural en otros puntos de la ciudad era abrumadora. Así que imaginaos el perfil de fan que allí nos congregamos. Muchos ya no cumplimos los 40 o los 50.
 
Con un programa muy puntual se dieron cita primero los PIstones con su pop legendario y callejero donde no podían faltar Entre dos fuegos o Pistolero con la remataron la escueta faena. De la formación original sólo quedan Ricardo Chirinos y Juan Luis Ambite, pero toda la banda supo conectar muy bien con el público, lo cual no es tarea fácil para abrir un evento de tal magnitud. 
 
El celebérrimo presentador radiofónico Jesús Ordovás se encargó de presentar a las bandas y los anteriormente mencionados DJs de amenizar con música los breves intervalos entre cambio de equipo y escenario.
 
La sorpresa de última hora fue la inclusión en el programa de uno de los miembros fundadores de otra mítica banda de la época, hablamos de Miguel Costas, guitarrista y compositor de muchos de los grandes éxitos de Siniestro Total en su primera época. Fue toda una sorpresa para muchos de los asistentes pues no se había corroborado su presencia hasta el día anterior. Pero imaginaos la euforia con que se recibieron temas como Nocilla, ¡qué merendilla!, Bailaré sobre tu tumba, Assumpta, Diga que le debo o Milña terra Galega con la que dieron por concluido su enérgico y lisérgico chou.
 
Turno ahora para Kevin Weatherill y sus Inmaculate Fools con su pop melancólico que desentonó bastante después de la energía de Miguel Costas. Pero el que tuvo retuvo y el británico afincado en galicia se sobrepuso y acabó cerrando su chou con mucha elegancia y con el público metido en el bolsillo gracias a algunos de sus himnos generacionales como "We are Inmaculate Fools" o "Sad".
 
Encabezando la recta final los grupos más potentes de la velada, le tocó el turno a los españoles Nacha Pop. Que aprovecharon para presentar algunos temas de su último trabajo Efecto Inmediato. No desentonó del todo la propuesta ya que también ofrecieron los temas más emblemáticos y esperados de una banda como Nacha Pop. No faltaron Vístete, Chica de ayer, Lucha de Gigantes con el consabido recuerdo al difunto Antonio Vega. Dejemos las presentaciones de los temas nuevos para la gira adhoc programada. Ni que decir tiene que Nacho García Vega continua con mucha energía sobre el escenario y ese magnetismo que le caracteriza.
 
La cosa se ponía seria con la puesta en escena de los británicos The Stranglers, un inmenso telón de fondo simulando una ciudad al más puro estilo Metrópolis de Fritz Lang se izaba para arropar la propuesta art rock y new wave de una banda que aún conserva una poderosísima puesta en escena y un sonido realmente único. Tal vez fue el grupo de la velada que mejor representaba el underground y el espíritu vivido en aquellos locos 80s. Aún se recordaba entre los asistentes aquél mítico concierto en la primigenia sala Rock Ola. Pudimos rememorarlo con temas como No more Heroes, Peaches, Get a grip on yourself, Toilet on the sea, Nice n'sleazy, Duchess, Golden Brown, la impresionante Always the Sun o Relentless con la concluyeron su participación.
 
Echo & the Bunnymen se encargaron de cerrar la velada con menos público ya que el largo fin de semana de festejos en Madrid hizo mella en muchos. Aún así Ian McCulloch y Will Sergeant ofrecieron un concierto intenso y sin concesiones, con un sonido absolutamente espectacular y más espectacular aún es la voz que aún conserva Ian McCulloch a sus casi 60 años. Si cerrabas los ojos parecía que estabas escuchando el vinilo en tu casa de THe Killin moon, Lips like sugar o Seven Seas
 
Se nos hicieron muy cortos los conciertos de estas dos últimas bandas, pero es lo que tienen este tipo de eventos con un amplio cartel en una única jornada. Un 10 para la organización por la producción con un escenario gigante, un juego de luces espectacular y sobre todo un sonido inmejorable que hacía mucho tiempo que no disfrutábamos en algunas de las múltiples salas que ofrecen conciertos en la ciudad.
 
¡El año que viene repetimos otra Noche en la Movida!
 
 
Texto y fotos: GómeZ
REF: 20/5/17 // Stock: .