LA FIESTA DEL ROCK ROCKTIEMBRE

 

El Pirata y Mariskal, dos de los escuderos más fieles del rock patrio presentaban exultantes la jornada de rock conmemorativa de aquel concierto en 1978. La plaza de toros de las ventas se nos antojó un marco perfecto para celebrar el Rocktiembre. Una jornada mágica que rememoraba un día muy especial en los albores de la democracia de este sufrido país. No estaban todos los que fueron, ni fueron todos los que estaban. Como Barón Rojo, las sombras del evento; frente a Ñu o Asfalto que ofrecieron las luces más brillantes.

La plaza de toros no sólo sirve para acoger la polémica, también la cultura y la alegría. Una alegría que rebosó en todos los participantes de chou, público incluido. Mucho cartón entre el público, sí, pero también la esperanza de ver nuevas generaciones disfrutando y participando de un pedacito de la historia del rock, de nuestro rock. Bajo el grito de "El rock no ha muerto" y el recuerdo a los muchos que se nos han ido, por parte de dos viejas glorias radiofónicas arrancaba puntual la actuación de Coz.

La difícil tarea de abrir un evento de esta magnitud no arrugó a Juan Márquez y compañía, que además gozaron de un excelente sonido y les llevó en volandas durante sus breves 45 minutos de actuación. Márquez presentaba a la guitarra la que dice es la promesa más firme de nuestro rock en la lengua cervantina, Dani Moreno. Un excelente músico, sin duda. Leche en polvoMás sexyAbran fuego, hagan juego oLas chicas son guerreras nos sonaron con una lagrimita en la mejilla. Tirón de orejas para Escamez y un penoso sólo de guitarra. Supondremos que este virtuoso estaba frío.

Topo comenzó con algunos problemas técnicos que en cuanto se solucionaron ofrecieron un concierto vibrante y plagado de melodía. Mucho más delicados y refinados que Coz sonaron Colores (dedicado a España "Un gran país" en palabras deJosé Luis Jiménez), Mis amigos dónde estaránCiudad de músicos o pisando la posterior actuación de Asfalto, una versión de Días de escuela. Algunas heridas nunca parecen cerrarse. El caso es que Topo recuperaron el espíritu de aquella jornada del 78.

Turno a continuación para uno de los triunfadores de la noche, José Carlos Molina y sus renovados Ñu, con un Luis Rivera espectacular a la guitarra que aportó mucha contundencia a las melodías y las (en esta ocasión escasas) flautas de Molina. Sonido espectacular para un concierto espectacular donde destacó el color y la alegría en temas como FuegoLa granja del locoPreparanEllaEl flautista o la versión de El trende LeñoMolina se entregó sobre el escenario y sabedor de que estaba aplastando al resto de bandas quiso prolongar su actuación más de lo programado y ofrecer un bis, pero la estricta organización le dejó con la palabra en la boca. Bien hecho por otra parte, pues aunque se trataba de una fiesta del rock hay que respetar a los compañeros de profesión.

Y uno de los compañeros de profesión es Julio Castejón de Asfalto. Acompañado de unos musicazos (entre ellos su hijo Paul) salieron a escena de un blanco inmaculado y una sonrisa en los rostros. Y así transcurrió su concierto, con un buen rollito estilo zen acompañado de grandes temas de nuestra historia como Es nuestro momentoMolinos de vientoNo estás soloCapitán truenoRocinante o la canción de la discordia, Dias de escuela. Uno de los conciertos más emotivos de la jornada, y así se mostraba Julio Castejón que se le vio sensiblemente emocionado.

El fiel escudero El pirata, se dedicaba a pinchar temas entre los impasses de los conciertos, y uno de los que sonaron fue Maneras de vivir. Los pelos como escarpias, oiga, viendo y escuchando a una cada vez más repleta plaza de toros corear al unísono la legendaria letra de Leño. Otra lagrimita para el recuerdo...

Como decíamos antes, el pinchazo y las sombras de la jornada las pusieron Barón Rojo, sensiblemente ausentes durante el chou. Tocar de manera deslavazada y desganada grandes himnos como ResistiréRockero indomable (ejem), Las flores del malSatánico plan o Con botas sucias no les hizo, ya no engrandecer su legendaria figura, si no apenas mantenerla. Entendemos que algo no iba bien en sus cabezas, pues ni siquiera se presentaron sobre el escenario con el resto de músicos en la recta final del evento cuando todos interpretaron Sábado a la Noche de Moris.

El cierre para los grandísimos Burning con un pletórico Cifuentes al frente y una plétora de musicazos sobre el escenario. Si además empiezan con Jim Dinamita pues imaginaos qué fin de fiesta. Un chou con dosis de elegancia y puntito de canalleo a partes iguales. ¿Que hace una chica como tú en un sitio como este? fue el momento cumbre de su actuación con toda la plaza cantando, aunque tampoco desmereció el apoteósico final con Esto es un atracoEs especial y Mueve tus caderas, pero con un sonido embarrado no lucieron como debieran.

Sobresaliente para la organización y su idea de retomar este legendario evento que sirvió casi como pistoletazo de salida a la explosión musical en nuestro país allá por los 80. Horarios estrictos, producción a lo grande, buen rollo y buenísima respuesta por parte del público. Prometen dvd del evento y ahí queda la semilla para repetir. Esperemos...

Texto y fotos: GómeZ

REF: 17 DE SEPTIEMBRE, LAS VENTAS (MADRID) // Stock: .